Historia de Hoyo de Manzanares

El presente es el resultado necesario de todo el pasado, la causa necesaria de todo el futuro

Robert Green Ingersoll
En Hoyo de Manzanares llama la atención su tranquilidad, sus calles sin tráfico, sus casas de piedra y ese sabor a pueblo serrano en el que las campanas de la plaza dan paso a las de la iglesia y viceversa, marcando el ritmo pausado de la vida local. Hoyo ha cambiado mucho y poco a la vez, dependiendo de la mirada. En estas líneas, nos acercamos a lo que sabemos de Hoyo de Manzanares a través de los siglos.
Antiguo desvío a Hoyo de Manzanares

Antiguo desvío a Hoyo de Manzanares

Excursión de un grupo de veraneantes hacia 1950.
Excursión de un grupo de veraneantes hacia 1950.
Vista de la antigua iglesia y su pórtico primitivo
Vista de la antigua iglesia y su pórtico primitivo

Las noticias más antiguas de Hoyo de Manzanares han surgido hace menos de una década. Bajo la cubierta vegetal de La Cabilda, en el Yacimiento Arqueológico del mismo nombre,  aparecieron las construcciones del primer núcleo de población que fue Hoyo. Un enclave visigodo, datado en torno al siglo VII,  con casas de piedra cubiertas de madera y teja; un enclave rural en el que los vestigios nos hablan de una sociedad ganadera ligada al entorno natural. Sin embargo poco se sabe del poblamiento serrano en este periodo y las referencias históricas se pieden hasta muchos siglos despúes. Te recomendamos hacer una visita a este Yacimiento para conocer mucho más acerca de cómo vivían nuestros primeros vecinos.

Comienzo de las excavaciones en el yacimiento arqueológico de la Cabilda
Primera campaña de excavación en el yacimiento arqueológico de la Cabilda
Consolidación restos arqueológicos. Fotografía de Javier Sánchez

Durante la Edad Media toda la Sierra de Guadarrama fue un territorio muy disputado entre los madrileños y los segovianos por su riqueza en pastos, leña y otras materias primas. Para acabar con las disputas, Alfonso X El Sabio lo segregó en favor de si mismo creando el “Real de Manzanares”, al que Hoyo de Manzanares pertenecía junto con otros imporantes municipios del entorno como Colmenar Viejo, Chozas de la Sierra (actual Soto del Real), Manzanares el Real, Porquerizas (actual Miraflores de la Sierra), Navacerrada, Guadalix de la Sierra, Moralzarzal, Cerceda, El Boalo, Cercedilla, Mataelpino, Collado Mediano, Collado Villalba, Alpedrete, Becerril de la Sierra, Galapagar, Colmenarejo, Guadarrama y Los Molinos. Juan I lo cedió a la familia de los Mendoza a finales del siglo XIV con quienes este territorio alcanzó su máximo esplendor en los siglos XV y XVI.
Ya en el reinado de Felipe II, Hoyo de Manzanares cumplió un importante papel en el suministro de materias primas para la nueva capital madrileña. Desde estos montes salían diariamente carros de transporte de leña para sus calderas y piedra para sus nuevas construcciones. Hoy en día aún queda patente la importancia que tuvieron estas actividades y pueden visitarse las antiguas canteras, actualmente cubiertas de agua y reconvertidas en espacios naturales.
Con Felipe IV este municipio fue incluido como destino de ocio del rey y su séquito, quienes practicaban en nuestro término municipal la caza del jabalí tal y como refleja la pintura conocida como Tela Real. Velázquez realizó este escena para la Galería del Rey de la Torre de la Parada. En ella Velázquez cuenta un hecho auténtico de la corte, refleja una batida de caza de jabalíes en el Serrejón, nombre por el que se conocía la Sierra de Hoyo.

Huellas de la extracción manual de la piedra
Labores agrícolas en «Las Eras»
«La Tela Real», de Velázquez, reproduce una escena de la caza del jabalí en Hoyo de Manzanares.
Bajo su reinado Hoyo de Manzanares obtuvo el título de Villa alcanzando su independencia del Real de Manzanares al que había pertenecido hasta entonces y emprendiendo el camino imparable que le ha llevado, de ser una pequeña villa rural a ser un municipio de algo más de 8.000 habitantes, que a pesar de su proximidad a Madrid, ha sabido conservar lo mejor de su entorno y su forma de vida.
A mediados del siglo XX, el municipio experimentó un auge de población de casi el 200% en apenas 10 años, pasando de 662 habitantes en 1940 a 1850 habitantes en 1950, posiblemente debido a la instalación de la Academia de Ingenieros del Ejército y al aumento de veraneantes que comenzaron a construir en Hoyo de Manzanares sus lugares de descanso veraniego atraídos por el contacto con la Naturaleza y el aire puro. Estas mismas características hicieron de Hoyo de Manzanares el lugar ideal para ubicar un sanatorio de tuberculosos a las afueras del pueblo, en el que estuvo ingresado Camilo José Cela en 1942.
Plaza Mayor en 1950
Plaza Mayor en 1970. Cedida por Raquel Mollá
Niños de Hoyo en los Decorados Golden City. Cedida por María Álvarez

Algo más tarde, en los años 70, Hoyo de Manzanares se convierte además en escenario de numerosas películas del oeste, al construirse aquí los primeros escenarios estables del Oeste de la España, conocidos con el nombre de Golden City. Esta actividad supuso un vuelco en el modo de vida de sus habitantes.
Hoy en día este municipio de 45,31 km2 pertenece en su totalidad al Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares, catalogado como Reserva de la Biosfera y Lugar de Interés Comunitario por su riqueza medioambiental, razones que nos deben llevar a tener siempre presentes la importancia de su cuidado.
Si quieres descubrir más sobre la historia de Hoyo de Manzanares consulta la información que te ofrece el archivo municipal.
Te invitamos a conocer Hoyo de Manzanares, su casco urbano, con sus casas de piedra y el paisaje que lo envuelve, que encierra un tesoro detrás de cada esquina.

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